Anansi



Anansi es un personaje popular africano. A veces toma la forma de una araña y es considerado el espíritu de todo el conocimiento de las historias. También es el personaje más importante en el folclore africano occidental y caribeño.

También es conocido como Ananse, Kwaku Ananse y Anancy; y en el sur de los Estados Unidos ha evolucionado en la Tía Nancy. Él es una araña, pero a veces actúa y aparece como un hombre.

Las leyendas de Anansi se originan en el pueblo Ashanti de la actual Ghana. La palabra Ananse es Akan y significa "araña". Luego se extendió a otros grupos Akan y luego a las indias occidentales, Surinám, Sierra Leona (Donde fue introducido por los cimarrones jamaicanos) y las antillas holandesas. En Curazao, Aruba y en Bonaire es conocida como Nanzi, y su esposa como Shi Maria.

Las historias de Anansi son algunas de las mejor conocida entre el pueblo asante de Ghana. Las historias forman una tradición oral exclusiva, y de hecho el propio Anansi es sinónimo de habilidad y sabiduría del lenguaje. Era tan contado y recordado que llegó al Caribe y a otras zonas del Nuevo Mundo con cautivos del tráfico atlántico de esclavos. En el Caribe, Anansi es celebrado como un símbolo de resistencia y supervivencia esclava. Anansi es capaz de volver las tornas de sus poderosos opresores usando su astucia y engaño, un modelo de comportamiento usado por los esclavos para fortalecerse en los confines de la estructura de poder de las plantaciones. También se cree que Anansi jugó un papel multi-funcional en las vidas de los esclavos, así como en la inspiración de estrategias de resistencia que las historias permitieron establecer a los esclavos dentro de los límites de la cautividad. Como discute el historiador Lawrence W. Levine en Black Culture and Conciousness, los esclavos del Nuevo Mundo dedicaron "La estructura y mensaje de sus historias a las compulsiones y necesidades de su situación presente".

Las historias de Anansi se convirtieron en una parte tan importante y familiar de la cultura oral ashanti que la palabra Anansesem - "historias de arañas"- llegaría a referirse a todo tipo de fábulas. Uno de los pocos estudios que examina la función de las historias populares Anansi entre los Ashanti de Ghana es Akan-Ashanti Folk-Tales (1930) de R.S. Rattray. Las historias de la colección de Rattray fueron registradas directamente de las sesiones de cuentacuentos ashanti y publicadas en inglés y Twi. Peggy Appiah, quien recolectó historias Anansi en Ghana y publicó muchos libros de sus historias, escribió: "Es tan bien conocido que ha dado su nombre a toda una rica tradición de leyendas con las que se crían muchos niños ghaneses -anasesem - o cuentos de arañas". En otras partes tienen otros nombres, como Ananse-Tori en Surinám, Anansi en Guyana y Kuent'i Nanzi en Curazao.

Para los africanos en la diáspora, las versiones jamaicanas de estas historias son las mejores conservadas, porque jamaica tuvo la mayor concentración de esclavos asantes en las américas. Todas las historias Anansi En Jamaica tienen un proverbio al final. Al final de la historia "Anansi and Brah Dead", hay un proverbio que sugiere que incluso en épocas de esclavitud, los Anansi se referían a su nombre Akan original: Kwaku Anansi o simplemente Kwaku, de forma intercambiable con Anansi. El proverbio es: "If yuh cyaan ketch Kwaku, yuh ketch him shut", que se refiere a cuando Brah Dead (hermano muerto o huesos secos), una personificación de la Muerte, estaba persiguiendo a Anansi para matarlo. Significa: el objetivo de la venganza y la destrucción, incluso matando, estará muy cerca de los seres queridos y miembros de la familia.

Hay una historia Anansi que explica el fenómeno de cómo su nombre se terminó asociando a todo un grupo de cuentos:

Hubo una época en la que no había historias en el mundo. El dios del cielo, Nyame, las tenía todas. Anansi fue a Nyame y le preguntó cuanto le costaría comprarlas.
Nyame puso un alto precio: Anansi debería traer a la pitón Onini, el leopardo Osebo y las avispas Mboro.
Anansi partió para capturarlos. Primero fue a donde vivía la pitón y debatió en voz alta si la pitón era realmente más larga de una rama de palmera o no, como decía su esposa Aso. La pitón la oyó y, cuando Anansi le explicó la cuestión, acordó yacer junto a una rama de palmera. Como no podía ponerse totalmente recta, era difícil obtener la certeza de su longitud, por lo que la pitón accedió a atarse a la rama. Cuando estaba totalmente atada, Anansi la llevó a Nyame.
Para capturar al leopardo, Anansi cavó un hoyo profundo en el suelo. Cuando cayó el leopardo, Anansi le ofreció ayudarle con sus telarañas. Una vez que el leopardo estaba fuera del agujero, estaba atado a las redes de Anansi.
Para capturar a las avispas, Anansi llenó una calabaza con agua y derramó una poca sobre una hoja de banano que sostuvo sobre su cabeza y una poca en el nido, diciendo que estaba lloviendo. Sugirió a las avispas que se metieran en la calabaza vacía, cerrándola rápidamente cuando se metieron dentro.
Amansi entregó a los cautivos a Nyame. Nyame le recompensó convirtiéndolo en el dios de todas las historias.

Otra versión ilustrada es la ganadora de la medalla Caldecott, A story a story, contada e ilustrada por Gail E. Haley que toma el título de una manera que tienen los ashanti de comenzar las historias: "No queremos decir, no queremos realmente decir que lo que vamos a decir sea verdad. Una historia, una historia; déjala venir, déjala ir" y termina tradicionalmente con: "Esta es mi historia que he relatado. Si Si es dulce o si no lo es, llévala a alguna parte y deja de vuelva a mi". Hay muchas variantes de esta historia, tanto en fuentes orales como escritas. 

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