El marino



Puedo cantar 
mi propia historia, 
hablar de mis viajes, 
y como a menudo he sufrido 
tiempos de dura navegación 
 y días de mucho afán; 
Amargas carencias 
a menudo en muchos puertos, 
Y a menudo he aprendido 
que difícil morada 
es un barco en una tormenta, 
cuando llegaba mi turno 
en la ardua noche de vigía 
a la proa del navío 
viendo pasar los acantilados. 
A menudo estuvieron mis pies 
aprisionados por el hielo 
en helados calzados, 
Torturado por el frío, 
dominado por la angustia 
Acongojado mi corazón, 
anhelando una ayuda 
Mi cansada mente de marino... 
...Y todavía una vez más 
La sangre en mi corazón 
otra vez más me empuja a intentarlo 
juegan las saladas olas; 
El mar parecen montañas,
me urge nuevamente 
El impulso de mi corazón 
visitar lejanas tierras 
A emprender un nuevo viaje, 
en mares muy distantes... 
Conocer a otras gentes.

Libro de Exter.

No hay comentarios:

Publicar un comentario