Hamartia



¿Qué sucede cuándo lo único que nos resta hacer es justamente lo imposible? Supongamos que somos héroes y que estamos obligado a hacer lo correcto en una situación en la que lo correcto sencillamente no puede hacerse.

Esta situación de resolución cuestionable fue estudiada minuciosamente por Aristóteles. En su Poética el filósofo razona acerca del concepto de Hamartia (άμαρτία), que podríamos traducir como "error trágico", aunque literalmente significa "errar al blanco" (del verbo hamartanein) es decir, un defecto o deficiencia que nos impiden resolver algunos asuntos que requieren de nosotros una perfección moral y ética absoluta. Es importante pensar el concepto de moral aquí como contradictorio al de ética. La moral será lo que corresponde hacer frente a la mirada de la sociedad, el otro y la ética lo que corresponde hacer frente a ninguna mirada, frente al propio deseo. La Hamartia es el nudo en el que incurren los héroes del mito. Podemos pensarlo como el "error fatal" que se comete cuando se intenta hacer lo correcto en una sucesión de eventos en la que lo "correcto" no existe, o bien no puede hacerse. En su Ética a Nicómaco Aristóteles define a la Hamartia como una de las tres clases de ofensas que un hombre puede realizar sobre un igual. Pero enseguida razona que Hamartia es también una ofensa cometida por ignorancia. Por ejemplo, cuando el rey Edipo mata a su padre. Aunque este personaje desdichado sabía que estaba perpetrando un crimen, es decir, que estaba cometiendo un acto censurable, ignoraba que aquel hombre que mataba era un rey y además su padre. La Hamartia de Edipo consiste en errar el tiro en lo referente al objetivo de su crimen. Su intención era matar a un extraño y en cambio mató a su padre. Otro ejemplo podría ser el de Antígona la hija de Edipo, aquí la heroína se enfrenta a la ley moral que prohíbe el entierro de su hermano, pero a su vez se encuentra frente al deseo y deber para consigo misma de enterrar a su hermano. 

A través de la Hamartia el público experimenta la catarsis, término que proviene de kátharsis, es decir, "purificación". El héroe cae sin merecer su caída, y el público se compadece de él. ¿Por qué? Porque íntimamente los héroes se parecen demasiado a su público, ambos se identifican mutuamente. Ahora bien, cada héroe encarna lo mejor de su auditorio, lo más puro y bravo que habita en ellos. Es, en cierta medida, la purificación de la sociedad encarnada en un individuo que vence y sufre por ellos.

Para regresar a la pregunta con la que abrimos este artículo: ¿Qué sucede cuándo lo único que nos resta hacer es justamente lo imposible? La respuesta, sugerida en voz baja por Aristóteles, sostiene que en el caso de vernos envueltos en esa situación ya hemos dejado de ser mortales. A partir de allí integramos ese raro salón del Olimpo en donde los hombres se visten de héroes para atenuar el sufrimiento de sus hermanos; y así posibilitar lo imposible, es decir, que la experiencia humana se trascienda a sí misma.


Versión modificada de: "Hamartia, el arte de hacer posible lo imposible". El Espejo Gótico.

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