Ananque (I)


"Ananque, la necesidad que en Grecia lo domina todo, incluso el Olimpo y sus dioses, Jamás tuvo un rostro. Homero no la personifica, pero nos muestra sus tres hijas, las Moiras hilanderas; o las Erinias, sus emisarias; o Ate la de los pies ligeros. Todas ellas figuras femeninas. Existe un único lugar de culto reservado a Ananque: en las laderas del Acrocorinto, el monte de Afrodita y de sus sagradas prostitutas, se encontraba un santuario de Ananque y Bía, la violencia. «Pero es tradición no entrar en él», anota Pausanias. ¿Y qué  se podría preguntar a quien no escucha? La diferencia entre dioses y hombres se capta  fundamentalmente en la relación con Ananque. Los dioses la sufren y la utilizan; los hombres sólo la sufren."


Roberto Calasso, "Las bodas de Cadmo y Harmonía"

No hay comentarios:

Publicar un comentario