Introducción a la mitología

SPENCE, LEWIS.



"Este volumen es un esbozo de los principios de la mitolo­gía, refiriéndose principalmente a sus desarrollos más mo­dernos. De la mano de las ciencias hermanas del folclore y religiones comparativas, ésta ha avanzado tan rápidamente en los últimos veinte años y se ha modificado tanto a partir de sus aspec­tos antiguos que parece una ciencia completamente nueva. Hace treinta años, si se le hubiera preguntado a un estudiante de los mi­tos quién era Jano, probablemente hubiera respondido: «Un dios romano de los orígenes.» Hoy podría ver en él a un desarrollo del «bebé-kirn». Ésta es la forma en que el estudio de hechos y analo­gías acumulados nos permiten hacer generalizaciones amplias. Muy recientemente, por ejemplo, el doctor Rendel Harris propuso la teoría de que Afrodita era originalmente una mandrágora, mien­tras el profesor Elliot Smith sostiene que su «forma de larva» era la del molusco cauri. Apolo, de acuerdo con algunos autores, era originalmente una manzana; Baco, una espiga de hierba, y el pro­pio Zeus, un fetiche de piedra sílex.

Con tales metamorfosis de los dioses más venerados un pú­blico bastante tolerante desde hace tiempo se ha vuelto de algún modo mal informado. Pero con la capacidad de la nueva maquina­ria científica que ha descubierto estas analogías, que han revelado la verdadera naturaleza del mito, ellos no son tan oscuros. El pro­pósito de este libro es suministrar a ellos una revisión de la ciencia mítica desde sus comienzos hasta las últimas conjeturas de las au­toridades contemporáneas. Este proyecto puede resultar muy ambicioso, en la caótica condición presente de la ciencia, pero existe una necesidad real de un estudio tan elemental para iluminar la os­curidad popular sobre la materia.

Las dos grandes desventajas de la mitología son la falta de una definición aceptada y de una revisión histórica y filosófica del tema sobre un planteamiento popular para coordinar los resultados de investigación. Ninguna ciencia puede crecer sin definición, y las definiciones ofrecidas aquí han sido aceptadas por la mayor parte de las autoridades como buenas reglas de trabajo, de modo que, habiendo ganado la aprobación de los especialistas más com­petentes y con más experiencia de la actualidad, deben ser vistas como una ayuda importante para el estudio de la mitología. Una serie útil de definiciones fue presentada con el consentimiento de la Sociedad Folclórica, pero la malla de la mayor parte de ellas era demasiado abierta. Aparentemente preparadas durante consultas personales, no eran consecuentes, y el resultado general era sor­prendentemente inadecuado. Cualquiera que se ocupe de compa­rarlas con la presente serie puede observar qué diferente resultado ha habido cuando la discusión verbal ha sido reemplazada por opi­niones escritas.

El autor señala aquí que desea ilustrar lo más posible sus teo­rías con mitos que han atraído su propia atención y han sido reco­gidos por él mismo, esperando no dirigir hacia él la crítica usual de ser un mero recolector de Marchen, que parece considerar al escri­tor teórico de la ciencia de los mitos como un plagiador de sillón. Pero también ha utilizado como ejemplos muchos mitos que apa­recen en diversos volúmenes de esta serie, y está agradecido a los escritos publicados y correspondencia personal del difunto Andrew Lang, Sir James Frazer, doctor Marett, Sidney Hartland, el difunto Sir George Laurence Gomme, el profesor G. Elliot Smith y muchos otros. Debe agradecer a los señores Longmans, Green y Co. por el cortés permiso para citar de los ensayos de Lang «El Sa­cerdote Espantoso» de su Magia y Religión.

Recientemente, él defendía una consideración amable de su propio sistema de elucidación mitológica —el ecléctico, que abarcar todo lo que él considera mejor de otros sistemas, mientras que la causa de la ruina de la mayoría de los escritores sobre mitología y temas relacionados es su orgullo por el predominio de alguna teoría determinada—. Si se preguntara cómo se puede estar seguro de elegir el mejor de cada sistema, la respuesta es que se debe ca­minar en esas cavernas con la luz de su propio sentido común.

Se espera que muchos investigadores encuentren utilidad en las tablas comparativas. Se ha tenido mucho cuidado al confeccio­narlas, pero no se afirma que sean en modo alguno exhaustivas."

L.S.



2 comentarios:

  1. Buenas noche
    la verda verda no conozco ninguno de estos bichos que usted dice que hay, cerca de mi casa tengo una rata gigante que se come los chicos que van al almacen los domingos entre las 14:30 y 18:30.
    Vo tendra algun antidoto, talisman o insectisida pa tirarle?
    O algun estracto de dios japones. Probe de todo... y el bicho sigue alimentandose de nuestros infantes vite. Probe con darle de palos, raid, una ratonera del tamaño de un fitito, el auto vite, hasta con un yogur probe y nada che... no me hace la gauchada? mandame no se algo pa resolver este problema que no puedo mandar a mi hija a comprarme cigarros y me molesta salir a mi. no se mandame un concejo, un curandero, un mail, un link, un peso, algo vite.
    bueno me despido y gracia.

    Don edelmiro eufacio Pus.

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  2. Probaste dejándole algún comentario?

    Saludos.

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